jueves, 13 de septiembre de 2012

No hay quien haga lo bueno


Salmos 14:1 Dice el necio en su corazón:
No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables;
No hay quien haga el bien.

Salmos 14:2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios.
Salmos 14:3 Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Salmos 14:4 ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan, Y a Jehová no invocan?
Salmos 14:5 Ellos temblaron de espanto; Porque Dios está con la generación de los justos.
Salmos 14:6 Del consejo del pobre se han burlado, Pero Jehová es su esperanza.
Salmos 14:7¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los  cautivos de su pueblo, Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Senor te doy gracia por tu palabra; porque es lumbrera a nuestros pies. Guianos con tu Santo Espiritu para que podamos entender y aplicar a nuestra vida tus ensenanzas. Habla a nuestros corazones, y si algun lector aun no tiene la salvacion, muestrale su maldad y su pecado, para que venga a los pies de Cristo para el oportuno socorro.  Te doy gracia en el nombre de Jesus... Amen!


En este Salmo podemos ver la desceperacion y el clamor del rey David. El puede ver como los hombres se an pervertido.  Todos se han hecho necios.  No reconocen que hay un Dios creador; El cual va a juzgar a todos los hombres en el dia del gran juicio.  Podemos ver el pobre argumento que usa el necio para decir que Dios no existe; dice el necio en su corazon: no hay Dios.  El se apoya en su propio corazon para decir que Dios no existe. Eso es lo que el piensa, por lo tanto no hay Dios.  Pero la palabra nos ensena a no confiar en nuestro propio corazon. Jeremias 17:9 Engañoso es el corazon más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?  El problema del hombre no es la falta de informacion o falta de educacion.  Es un problema del corazon. Si, el corazon que esta corrompido y endurecido por causa del pecado.  El impacto del pecado en la naturaleza del hombre son de gran proporcion.  El hombre pecador, no puede pensar bien, no puede decidir bien, no puede querer bien, no puede amar bien. Todo lo hace mal.  Fuimos creados a la imagen y semejansa de Dios.  Pero muchas veces es muy dificil poder encontrar un razgo o alguna cualidad de nuestro Creador en el hombre.  El pecado haz difigurado tanto esa imagen de Dios en nosotros que cuesta trabajo distinguir o percivir que somos hijos de Dios.  Es como un billete que cae al suelo y es pisoteado y lleno de polvo; pero si lo limpiamos podemos ver que es un billete de $100.  Eso es lo mismo que sucede cuando Cristo nos rescato a cada uno de nosotros. Estabamos tan deshecho que era casi imposible encontrar alguna virtud, y aun no hay nada bueno en nosotros; fuera de Cristo.

No es que el necio no puede ver que Dios existe, es que no quiere creer. No es que le falten pruebas; Con tanta belleza y tanta naturaleza que dan testimonio de Dios, es imposible que el hombre no pueda ver la mano de un creador.  Salmos 19:1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Pero el necio sabe que hay un Dios, mas prefiere negarlo.  Es que si Dios no existe, entonces no habra juicio.  Por lo tanto, el hombre puede vivir la vida a su manera. Pero el hecho de que alguien diga; No hay Dios, eso no quita el hecho de que Dios sigue exitiendo.   El feo se considera muy guapo antes sus ojos, pero cuando se mira en el espejo se asusta; quien es ese tan feo?  La palabra de Dios es nuestro espejo; y ella dice que Dios es nuestro creador y que el hombre es malo.  Salmos 10:4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca a  Dios; No hay Dios en ninguno de sus pensamientos. El necio dice; pruebame que Dios existe!  El Cristiano dice; pruebame tu que no.  Muchas veces como cristianos tratamos de convencer a la gente de la existencia de Dios; pero lo que debemos de mostrarle a los hombres es la naturaleza y la decadencia del corazon humano.  Que puedan ver su maldad y su rebeldia en contra de Dios.  Y tambien decirle que habra un juicion en el cual El Senor Jesucristo pagara a cada uno conforme a sus obras, si no lo aceptan a el como su Senor y salvador.

En el segundo versiculo, el salmista dice que Dios miro desde los cielos, sobre los hijos de los hombres para ver si habia algun entendido que buscara a Dios.  Pero no encontro ni a uno.  Imaginesen, Dios mirando hacia abajo; para ver si encuentra un justo, pero es tanta la maldad de la humanidad; que no hay un solo hombre sobre la faz de la tierra que haga lo bueno y recto antes los ojos de su Creador.  En el tiempo del dilubio, Dios encontro un justo. Genesis 7:1 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.  El salmista estaba en verdad conmovido con la maldad de la humanidad en su generacion. Yo estoy seguro que si se le hubiese preguntado a las personas de ese tiempo que pensaban de si mismos.  Mucho dirian que eran buenas personas.  Eso mismo dicen las personas en estos dias presente.  "Yo no soy perfecto, pero hay otros peores que yo,"  

El mundo y los sicologos dicen que el hombre es alguien bueno que de veces en cuando hace cosas malas.  Nosotros decimos que el hombre es totalmente malo, y de vez en cuanto hace cosas buenas.  El mundo dice que el hombre es por naturaleza bueno, y que la sociedad es que lo corrompe.  Nosotros decimos que el hombre es malo, y es el hombre el que forma la sociedad.  En todo caso, cuando nos encontramos con que nuestra experiencia personal es opuesta a lo que la Biblia nos dice; debemos recordar que la Biblia tiene la razon.  Mateo 7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Jesucristo dice que somos malo y aveces hacemos cosas buena.  Yo le creo a El.  Una cosa es que nosotros pensemos que algunas obras de los hombres son buena y otra cosa es lo que Dios piensa.  Isaias 55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. En el tiempo del dilubio Dios encontro a Noe justo y se salvo el, su esposa, sus hijos y las parejas de sus hijos; su familia.  Pero como Dios no encontro un solo justo al mirar y examinar a los hijos de los hombres entonces el no queriendo destruir el mundo para siempre; El mismo se hizo hombre y fue encarnado en Jesucristo.  Y solamente aquellos que son de la familia de Cristo podran ser salvo.  En pocas palabras, las obras que los hombre incredulo hacen, no son buena ante los ojos de Dios.  Dios solamente considera buena las obras de sus hijos.

Imaginese que usted tiene un hijo, y este biene y le dice; papi pase el examen de Matematica, regalame una computadora.  Lo mas seguro es que su padre si tiene los recursos y lo considera apropiado, le regalaria esta computadora por su buen desempeno en la escuela.  Pero ahora imaginese que su hijo le diga; mi amigo tambien paso el examen, regalale una computadora a el tambien.  El padre lo mas seguro le contestaria, que se la compre su papa.  Dios no considera las obras del mundo buena, solamente las obras de los que por la sangre de Cristo son hechos hijos suyo.

En el tercer versiculo dice: Todos se desviaron, a una se han corrompido; Nosotros nos preguntamos, pero cuando fue que todos hicimos lo malo a una?  Y la repuesta es, en el Eden.  Cuando Adan peco; todos sufrimos la caida de Adan por el pecado.  La rebeldia de Adan es la misma rebeldia que nosotros mostramos a nuestros padres, a la autoridades y a Dios.
Somos pecadores porque Adan peco, y somos pecadores porque nosotros mismos estamos corrompido por el pecado que habita en nosotros y no nos deja hacer lo bueno.  El efecto del pecado en la humanidad es como una calculadora que no esta funcionando bien; que cuando quiere sumar debe precionar el simbolo de restar, y cuando quiere multiplicar debe tocar el boton de division.  No funcionamos como debieramos.  No hay quien haga lo bueno.

En el cuarto versiculo, el salmista pregunta: No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, que deboran a mi pueblo como si comiesen pan, y a Jehova no invocan?  Esa es la realidad del hombre sin Cristo.  Nuestro Salvador fue rechazado y humillado por aquellos soberbios y altivo que no quisieron aceptar el amor de la verdad.  Eso mismo es lo que hacen los hombres rebelde y horgullosos con los hijos de Dios.  Ellos esta siego y no pueden discernir cuando se le predica el evangelio.  No nos reciven por causa de aquel a quien servimos; nuestro Senor y Salvador Jesucristo. Se le hace algo comun el perseguir y asotar a los cristianos porque no tienen temor de Dios en su corazones.
Juan 13:20 De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

Leemos en el quinto versiculo: Ellos temblaron de espanto; porque Jehova esta con la generacion de los justos.  Es recomfortante saber que Dios esta con los que han recivido la justucia de Jesucristo. Este es un conocimiento que llena de gozo al hijo de Dios, pero que debe llenar de espanto a todo aquel que ha rechazado y despreciado a nuestro Senor y Salvador, Jesucristo.  Los cristianos son la generacion de los justos. Nuestra justicia esta en Cristo. 

Del consejo del pobre se han burlado, pero Jehova es su esperanza.  Esto me trae la imagen de Jesus en la cruz; como se burlaban los hombres y lo despreciaban, pero su esperanza estaba puesta en el Padre.  En el unico que no falla, y nunca cambia. El plan de Dios para la salvacion de los hombres fue ejecutado en esa cruz.  Isaias 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.  Con todo eso Jesus murio para que todo aquel que en el crea no se pierda y tenga vida eterna. Esa sangre preciosa que fue derramada en la cruz es la que nos limpia de todo pecado y nos justifica ante los ojos de Dios.  Jesus es el justo que murio por ti y por mi.  Si no lo quiere aceptar no es por falta de pruebas. Es por causa del pecado que te impide ver la grandeza y lo marivilloso de nuestro Dios.


En este salmo podemos encontrar todo el evangelio y plan de salvacion para los hombres.  Quizas algunos se esten preguntando, como es posible que se pueda encontrar el evangelio en este salmo cuando Jesus no habia nacido todavia? Sera que David era cristiano?  Y la repuesta es si. 

Dice el necio en su corazon, no hay Dios.  Ese era tu, y yo cuando viviamos perdidos en nuestros delitos y pecados. Sabiamos de la existencia ne nuestro creador, pero no le tomabamos en cuenta en nuestra vida.  sabiamos que nuestras obras no eran agradable antes sus ojos y por eso nos escondiamos como Adan en el huerto del Eden.  Pero cuando nos resplandecio la luz del evangelio de nuestro Senor Jesucristo; nuestros ojos fueron abierto, y pudimos ver lo desceperante de nuestra situacion como pecadores.  Como el enemigo nos tenia agarrado por el cuello, y nos arrastraba hacia las llamas de fuego del infierno.  Entendimos que no habia nada bueno en nosotros.  Que no podiamos salvarnos a nosotros mismo. Que el hacer el bien no estaba en nosotros.  Por eso corrimos a los pies del Justo; El unico que puede limpiarnos y cambiar ese corazon de piedra y poner en nosotros y corazon de carne y huesos.  Un corazon sensible a la palabra de Dios.  Mientra mas consideremos nuestra maldad y la corrupcion de nuestro corazon; mas agradecido estaremos de que Jesus nos halla perdonado.  Si pensamos que Jesus nos perdono unos pocos pecados que habian en nuestra vida, asi sera el agradecimiento que sentiremos por El; pero si vemos la montana de maldad que escondemos en nuestro corazones, entonces viviremos cada vez mas agradecido de la obra de Jesus en la cruz y en nuestra vida.

Que el Senor bendiga su palabra y que podamos crecer en el conocimiento de la descadencia de nuestro corazon y nuestra naturaleza, para que corramos desceperadamente a los pies de Jesus.  Gracias Padre por tu palabra; porque es el espejo en que podemos vernos tal como somos.  Bendice a tu pueblo y liberta a los cautivos de espiritu; en el nombre de Jesus te lo pido.  Amen.


Toda la gloria es para Dios!












viernes, 9 de diciembre de 2011

La Urgente Necesidad Del Espiritu Santo

(Romanos 15:13) Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:18) Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, (Romanos 15:19)  con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.

En esta publicación me propongo escribir acerca de la gran necesidad de la manifestación continua del poder del Espíritu Santo en la  iglesia de Dios, ya que por medio de ella las almas serán alcanzadas para nuestro Señor Jesucristo. El Espíritu de Dios es necesario para el crecimiento interno de la gracia en la iglesia de Dios.  Por eso el texto en (Romanos 15:13): "Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo."  En este versículo el apóstol atribuye al Espíritu Santo el poder de ser llenado de gozo y paz en el creer, y el poder de abundar en esperanza.  También quiero mostrarle que el poder de la iglesia en el exterior, para trabajar en la obra de Dios y reunir a los escogidos de Dios en el mundo es impulsado por el mismo Espíritu Santo.  Por eso elegí el versículo diecinueve, el apóstol dice lo que Dios había hecho per medio de él.  (Romanos 15:19);  "con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo." 

Observen, amado lectores, para mantener una iglesia saludable y santa, tiene que haber una manifestación de el poder del Espíritu Santo, y en segundo lugar, que para que la iglesia pueda invadir los territorios del enemigo y conquistar al mundo para Cristo, esta tiene que estar revestida del mismo poder del Espíritu Santo.  Podemos decir que el poder de la iglesia para la obra externa es proporcional al poder que mora dentro de ella.  Si la iglesia es iluminada por el Espíritu Santo, entonces podrá alumbrar al mundo con esa misma luz que habita dentro de ella.

Quiero mostrarle por medio de dos ilustraciones, que la fuerza y el vigor para el trabajo exterior, siempre dependen del poder y el impulso interior.  En un frio día de invierno en un pequeño vecindario había nevado mucho. Caminando por la calle miramos dos casas que están una al lado de la otra. Nos detenemos y vemos que en el techo de una hay una gran cantidad de nieve, mientras que en la otra la nieve ya estaba casi en su totalidad derretida.  No tendríamos que pensar mucho para darnos cuenta el porqué la diferencia en una y la otra.  Sabemos que una de esas casas está habitada, por lo tanto el calor de la calefacción en el interior alcanza hasta el techo, ayudando al rápido derretimiento de la nieve hacia el exterior.  En cambio, la otra casa está desocupada y disponible para alquiler.  Ahí no hay calefacción alguna.  No hay calor dentro de esta casa para asistir en la licuación de la nieve hacia el exterior. En la misma medida en que hay calor adentro habrá derretimiento afuera.

Hoy día, hay muchas iglesias “cristianas” donde la frivolidad y el formalismo la recubren en una enorme capa, podemos ver que están carentes del calor de la vida cristiana en su interior; pero donde el corazón de los creyentes arden con el calor divino impulsado por el Espíritu Santo, podemos ver como ese mismo poder obra en las personas que ellos pueden alcanzar.  En estos casos no es necesario mirar al interior; el exterior es un índice que basta para ver la salud y la fuerza interior.

Tenemos otro ejemplo sacado de la política internacional. Hay dos naciones que se encuentran en un gran desacuerdo.  La diplomacia no parece poder llegar a un acuerdo que satisfaga a las partes en diputa.  Al parecer el conflicto armado será la única forma en que el asunto puede ser resuelto.  Ahora los países comienzan a evaluar el costo de una guerra para la nación.  Si un país no está económicamente preparado para lanzarse a una guerra, esto podría ponerlo en bancarrota.  En este caso, el país que no cuenta con los recursos necesarios para ir a la guerra, entonces tendrá que ceder a la exigencia de la nación más fuerte en recursos.  Un país tiene que ser fuerte en recursos internos antes de que pueda arriesgarse sensatamente en una guerra extranjera.

Lo mismo sucede en la guerra espiritual: una pobre iglesia muerta de hambre no puede combatir contra el diablo y sus huestes.  A menos que la iglesia sea rica en las cosas divinas, y potente en la fuerza del Espíritu, esta tendrá que dejar de ser agresiva y se contentara con seguir con la tradición de una obra cristiana, clamando: “¡paz! ¡paz!”, donde no debiera haber paz.  No se atreverá a desafiar al mundo, cuando su propia condición es míseramente débil. La fuerza o la debilidad del tesoro de una nación afectan su ejército en cada marcha, de igual manera, la iglesia de Dios es afectada en cada acción por su medida de gracia.

No se puede extraer de la iglesia lo que no está contenido en ella. Nosotros mismo debemos beber del agua viva hasta ser lleno y luego de nuestro interior correrán ríos de agua viva; pero no hasta entonces. No se puede distribuir panes y peces de una cesta vacía.  Lo primero que tenemos que hacer es revisar bien los asuntos de casa y pedirle a Dios que nos bendiga y haga resplandecer su rostro sobre nosotros, para que sean conocidos en la tierra su camino y en todas las naciones su salvación.

Síganme mientras expongo ante ustedes algunas obras del Espíritu Santo que son necesarias para el propio bien de la iglesia, e igualmente necesaria para su alcance a las almas en el mundo exterior a través de las misiones.

       I            El poder del Espíritu Santo se manifiesta en la resurrección de las almas a la vida espiritual. Toda vida espiritual que existe en este mundo es la creación del Espíritu Santo, por medio de la cual El Señor Jesús revive a quien El quiera.  Ni usted ni yo teníamos suficiente vida para conocer nuestra muerte espiritual, hasta que el nos visito;  no teníamos suficiente luz para ver nuestra ceguera, hasta que el Espíritu de Dios nos ilumino, ni el suficiente sentido para sentir nuestra miseria: estábamos completamente abandonados a nuestras necedades.  Estábamos condenados a muerte como criminales; sin embargo hablábamos de recompensas y meritos.  Estábamos muerto y nos jactábamos de estar vivos considerando que nuestra propia muerte era nuestra vida.  El Espíritu de Dios vino a nosotros con su misterioso poder y nos dio vida.  La primera señal de la vida fue que nos dimos cuenta que estábamos en los dominio de la tiniebla y deseamos salir de ahí.  Comenzamos a percibir nuestra insensibilidad, y comenzamos a ver nuestra ceguera. 

Cualquier crecimiento espiritual es la obra del Espíritu Santo.  Nunca podremos tener más vida, excepto según el Espíritu Santo nos la otorgue.  El Espíritu Santo es necesario para hacer que viva todo lo que hacemos.  Nosotros somos sembradores; pero si tomamos semillas muertas en nuestro canasto de semillas, nunca habrá una cosecha.  El predicador tiene que predicar la verdad viva, de una forma viva si espera tener una cosecha de ciento por uno.  Podemos predicar como maquinas, y hasta orar y adorar automáticamente; podemos ensenar en la escuela dominical y hasta dar o aun acercarnos a la mesa de la comunión como maquinas. Todo eso podemos hacer si el Espíritu de Dios no estuviera con nosotros.  Si el Espíritu Santo está ausente, todo lo que hace la iglesia estaría sin vida.  Sería como la congregación de los muertos dando vuelta en sus tumbas.  

Como el Espíritu de Dios es un vivificador, tiene que estar con nosotros para revivir a aquellos con quien tenemos que tratar por Jesús.  Imagínese un predicador muerto predicando un sermón muerto a pecadores muertos.  Sin la unción celestial, ningún poder descansa en el predicador.  Únicamente cuando el poder del Espíritu Santo desciende en el siervo de Dios y haga que la palabra que habla caiga como cimiente en el corazón del oyente; así obrara para vivificar a los muertos espirituales. La elocuencia del predicador, o la gran elaboración del mensaje, si no están respaldado por el Espíritu de Dios, no podría ir mas allá que al intelecto del oyente.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

domingo, 4 de septiembre de 2011

¿Haces tú bien en enojarte tanto?


Jonás 4
El enojo de Jonás
 1 Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.
    2 Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.
    3 Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.
    4 Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?
    5 Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.
    6 Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.
    7 Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó.
    8 Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida.
    9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte.
    10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció.
    11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?


En este capítulo 4 de Jonás, lo primero que podemos ver es que Jonás se enoja bastante. Se enojo porque después de ser enviado por Jehová a predicar un sermón de juicio en contra los habitantes de Nínive, esta ciudad de 120,000 personas se arrepintieron en totalidad y se convirtieron cada uno de su mal camino y clamaron a Dios por el perdón de su maldad. Jehová que es tardo en enojarse y de grande misericordia al ver ese arrepentimiento genuino de todo este pueblo, se arrepintió del mal que había dicho que le haría.  Fue tan grande el enojo y la tristeza de Jonás que le pidió a Jehová que le quitara la vida porque sentía que era mejor la muerte que la vida.  Pero nuestro sabio Dios, con toda autoridad hubiese podido decirle, ¿Porque no te alegra de que yo haya perdonado a esta gente, pero si te alegraste cuando yo te salve de la boca del gran pez?  No, Jehová tomo esta oportunidad para llegar al corazón de Jonás.  Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?

Luego vemos que Jonás se alegro grandemente cuando Jehová preparo una calabacera para que le diera sombra sobre su cabeza y le librare de su malestar.  Pero cuando se seco la calabacera, Jonás se enojo y se puso tan triste que volvió a desear la muerte.  Entonces dijo Dios a Jonás:
¿Tanto te enojas por la calabacera?  Jonás era un hombre de fuertes emociones, pero tales emociones estaban al revés; Se enoja porque Nínive se arrepiente y Dios la salva. En medio de su lamento Dios le regala una calabacera a Jonás y él se alegra porque Dios le da un poco sombra. Luego muere la calabacera y Jonás se entristeció de gran manera.

¿No debiera de alegrase Jonás porque 120,000 Personas fueron salvas? El contraste de Jonás y los habitantes de Nínive es tremendo.  Cuando el pueble de Nínive se entero del juicio que vendría hacia ellos departe de Dios, ellos se entristecieron y clamaron a Dios con arrepentimiento.  En cambio Jonás se entristeció porque Dios le quito una sombra que le daba una calabacera.  Jonás se entristecía y se alegraba por lo que a Jonás le interesaba.  Jonás no se alegra ni se entristece por lo que a Jehová le interesa.  Jonás debía estar triste al ver el pecado de Nínive; y debía estar contento al ver el arrepentimiento de Nínive.  Por eso Dios le pregunta en el versículo 4;
¿Haces tú bien en enojarte tanto?  Examínate, ¿que hay en tu corazón?  ¿Cuáles son tus motivaciones?   

Algunos preguntaran: ¿Es el enojo pecado?  Depende, el enojo puede ser malo como también puede ser bueno;  al igual que la alegría; si yo me alegro porque miro que alguien se cayó en la calle, entonces esa alegría es pecado.  Pero si yo me alegro porque me encuentro con una persona en la calle y le puedo compartir el evangelio, entonces esa alegría no es pecado.  Dios nos ha creado con emociones.  La pregunta no es si estoy airado o contento o triste; la pregunta es ¿Que es lo que lo ha movido?  ¿Que provoca esa alegría?  ¿Que provoca esa tristeza?  ¿Que provoca ese enojo?  La ira en si no es pecado.  Si leemos la biblia podemos ver que nadie se aíra más que Dios.  Juan 3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Dios esta airado contra el pecado, pero su ira es santa, su ira es justa; su ira no es egoísta.  No pecamos si nos airamos por lo mismo que Dios se aíra.  Pero muy pocas veces es así en nuestras vidas.  Nuestras motivaciones tienden a ser egoístas. Nuestra ira viene de un corazón en el cual hay pecado, y cuando nos airamos, eso nos lleva a pecar; porque cuando nosotros nos airamos fácilmente ofendemos. Proverbios 29:11  El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega. El que es sabio controla su ira para que no lo lleve a pecar.  Vuelvo y repito, no es pecado airarse por lo que Dios se aíra.  Por eso la pregunta que Jehová le hace a Jonás,  ¿Haces tú bien en enojarte tanto? ¿Que es lo que está motivando ese enojo en Jonás?  Dios es muy paciente con Jonás, porque él quiere que Jonás pueda ver que es lo que hay en su corazón.  Un corazón egoísta que solamente busca lo suyo.

El Señor nos hace la misma pregunta a nosotros;  ¿Haces bien en enojarte tanto?  ¿Es tu ira motivada por algo noble, por algo Justo?  ¿O es tu ira motivada por tu egoísmo?  La reacción de Jonás al ver que Dios perdona a Nínive y le salva; es ponerse triste y enojado.  Nínive estaba triste porque le había creído a Dios y sabía que el juicio de Dios para destruir toda la ciudad, era justo.  Aquí podemos ver dos tipos de tristezas.  Jonás esta triste por aquello que le entristece a él en forma egoísta; Los Ninivitas están tristes porque son conscientes de sus ofensas a Dios.

La tristeza de Nínive es aquella que todos nosotros debemos tener.  Debemos estar tan conscientes de nuestros pecados, que nos de gran tristeza por ello.  Estemos tristes por ofender al Señor; por no ser lo obediente que debiéramos ser.  Estemos tristes por no ser los cristianos santos y consagrados que se supone deberíamos ser.  Estemos tristes por esas cosas.  Pero no porque se halla muerto la calabacera.  Nos ponen tristes unas cosas, y nos alegran unas cosas; que eso si ofende al Señor.

Hay muchas gente caminando muy contenta en las calles; y ojala estuvieran un poco más triste.  Triste porque ofenden cada día a Dios.  Por eso debieran estar tristes.  Nosotros debemos, como mensajeros de Dios, incomodarle aunque sea un poco.  Que no vivan tan inflados en su autoestima, que no estén tan cómodos.  Debemos incomodarlos un poco para moverlos a la tristeza de Nínive.  Una tristeza que le lleve al arrepentimiento, a la salvación.  Mateo 5:4  Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.  

Vemos en Jonás, un cristiano rebelde;  y nos identificamos muy bien con este personaje, porque así reaccionamos muchas veces cuando no obtenemos lo que queremos. Cuando no se hace nuestra voluntad.  Hay tres puntos que podemos sacar de los versículos 2-3;  Primero: Jonás usa la oración para tratar de justificar su desobediencia.  Le dice, “vez como hacía yo bien en tomar ese barco y irme en dirección contraria a la que tú me mandaste, Señor;  yo quería huir porque yo sabía que tu ibas a salvar a Nínive; vez como yo tenía razón” 

Todos nosotros erramos de esta manera en algunas ocasiones; queremos hacer las cosas a nuestra manera, y cuando el Señor nos señala que estamos haciendo mal, buscamos la forma de excusarnos delante de Él. “Señor, vez como lo que yo decidí no era tan malo;  no me ha ido tan mal al fin; vez como hice bien en desobedecerte.”  Hermanos no continuemos pensando así; Dios siempre tiene la razón.  Si desobedecemos y aún así no nos va mal, todavía Dios tiene la razón.  Si no nos ha ido tan mal como merecemos por nuestra desobediencia a Dios, esto es por su misericordia; porque Dio nos ha guardado. 

En segundo lugar, Jonás le dice a Jehová que El está equivocado.  En el versículo 2, Jonás usa la misma oración que Moisés uso en éxodo 34:6-7.  En esa ocasión todo el pueblo de Israel había pecado delante de Dios, y Moisés clamo a Dios para que perdone a su pueblo.  Pero Jonás usa las mismas palabras para acusar a Dios de ser tan bueno y tan misericordioso.  Jonás puede entender que Dios tenga paciencia y misericordia con él, pero él no puede concebir que Dios perdone a Ninive. En este capítulo Jonás esta en el proceso de entender; como él lo dijo en el capítulo 2; “la salvación es de Jehová.”  Dios salva a quien él quiere; como El quiere; cuando El quiere; y usando a quien El quiere.  Jehová eligió el método de la predicación del evangelio para alcanzar a las almas perdidas en el pecado. 

En tercer lugar, Jonás pide la muerte.  Para Jonás, era mejor huir que obedecer.  Cuando Jehová lo envió a Nínive, Jonás tomo un barco para huir;  cuando Dios salva a Nínive, Jonás se enoja tanto que dice que prefiere la muerte. Cuando Dios preparo el gusano y este hirió la calabacera, Jonás se enojo hasta la muerte.  Esta es la versión del suicidio cristiano.  Pero aun ni muerto se puede huir de Dios.  El señor en su amor y misericordia está tratando con Jonás para que vea la condición de su corazón y se arrepienta de su pecado; así como lo hizo el pueblo de Nínive.

En todo el libro de Jonás podemos ver como toda la creación obedece a Dios: Jehová le dice al viento en el mar que se levante y haga una gran tormenta, y este obedece; Jehová previene un gran pez que tragase a Jonás, y este lo hace; manda Jehová al pez que vomite a Jonás en la tierra, y el pez obedece; luego prepara Jehová una calabacera para que hiciese sombra sobre la cabeza de Jonás y le defendiese de su malestar, y esta hace lo que Jehová le mando hacer.  Toda la creación obedece a Jehová menos Jonás.


¿Cuantos de nosotros nos podemos identificar con Jonás?  Jonás no es más que una fotografía de cada uno de nosotros. Queremos servir al Señor, pero a nuestra manera.  Tenemos nuestras propias ideas de cómo hacer la obra del Señor. Y muchas veces cuando obedecemos al Señor, luego nos quejamos porque no nos va bien.  Muchas veces se nos olvida de donde el Señor nos saco.  Vemos el pecado de otros, pero no vemos nuestros propios pecados. Pensamos merecer todo el amor y la misericordia de Dios, pero no nos alegramos cuando el Señor muestra ese mismo amor y misericordia con otros pecadores.